"Hola, soy la Mona Lisa"

"Tenía 24 años cuando me pintó Leonardo. Ahora tendría 530 años". ¿Se imaginó alguna vez poder sacarle una palabra a la Mona Lisa? Pues sí. Esta frase es una de las muchas que la célebre obra de Leonardo Da Vinci ofrece actualmente a los visitantes del Museo de la Planificación, en Pekín, donde una ingeniosa muestra que da vida a las más famosas obras de arte clásicas ha sido instalada para el deleite de los curiosos.
El misterio en torno a su sonrisa quedará, al menos de momento, opacado en esta sugerente exposición donde, entre otras cosas, la Gioconda explica en mandarín a los asistentes que no tiene cejas "porque el estándar de belleza en 1503 era afeitárselas para mostrar una frente ancha". Además, la Madonna Lisa saluda con la mano, guiña el ojo, pide que se acerquen y, por si fuera poco, reconoce también que mucha gente halla su sonrisa indescifrable.

La versión original fue pintada por Leonardo Da Vinci entre 1503 y 1506 y se puede apreciar en el Museo Louvre, en París.
Lanshen es el nombre de la empresa china invirtió 100 millones de euros para montar la muestra "Galería viva", en la cual 61 obras de arte han sido reelaboradas en un moderno formato 3D y con dispositivos digitales de reconocimiento de voz.
Además de la Mona Lisa, los visitantes también pueden disfrutar de otra famosa pintura de Da Vinci, "La última cena", en la que Jesucristo le habla a sus apóstoles y camina alrededor de ellos en una pantalla plasma.

"La última cena", otra de las obras maestras de Da Vinci.
"Galería viva" incluye también una representación multimedia de réplicas en tamaño real de antiguas estatuas de dioses griegos y romanos. En este caso, ellas hablan sobre sus virtudes y belleza mientras cambian de posición. También hay obras de maestros como el español Diego Velázquez, Rubens, Vermeer, Renoir y Manet.
Échele un vistazo a la exposición:
